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Denominación de Origen

La gran cantidad de variedades de uvas existentes en la Isla, unida a los distintos microclimas de Tenerife, ofrecen una exquisita diversidad de vinos de gran calidad agrupados en cinco Denominaciones de Origen.

A todo ello, se une la ausencia de la filoxera, por lo que no se utiliza patrón o portainjertos en el cultivo, lo que ha hecho que se conserven en Canarias variedades desaparecidas en otros lugares del mundo. 

Para garantizar y controlar  la calidad de las producciones de uva y vino, se crearon los cinco Consejos Reguladores que son los órganos de gobierno y gestión de las cinco Denominaciones de Origen existentes, a las que cada vez se adhieren más viticultores y bodegueros.

Valle de la Orotava

La Denominación de Origen Valle de La Orotava abarca unas 1.000 hectáreas de viñedos cultivados en este amplio valle de extraordinaria belleza que se abre al pie del Teide y se extiende hasta el mar con grandes matices por sus diversos terrenos y accidentes naturales, vegetación y cultivos, estanques, pueblos y caseríos.

Es zona de suave clima templado, favorecido por los vientos alisios, donde se da el fenómeno meteorológico denominado aquí "panza de burro" y que no es otra cosa que el mar de nubes que se forma sobre zona, a las faldas del Teide, lo que permite una delicada maduración de la uva que determina la obtención de unos frutos suaves y altamente aromáticos, suelos ricos, fértiles de gran concentración de sustancias minerales.

Variedades

Mayoritariamente son listán blanco y listán negro, con presencia minoritaria de otras blancas como la Pedro Ximénez, forastera blanca, malvasía, etc. que aportan sus peculiaridades a los blancos de la zona que, además, son muy apreciados.

Técnicas de cultivo

Actualmente predomina el sistema de cordón múltiple que no es sino una trenza que se realiza con los sarmientos de la parra desde aproximadamente 1,5 metros del comienzo del tronco hasta la punta de esta. La altura sobre el suelo suele ser de 0,60 a 0,80 metros. La longitud de las parras varía desde 3 ó 4 metros en lugares estrechos hasta 15 metros si la parra es vieja y tiene suficiente vigor.

Valle de Güímar

La Denominación de Origen Valle de Güímar, también situada en el sur de la isla, cuenta con más de 1.300 hectáreas de viñedo y comprende los municipios de Arafo, Candelaria y Güímar.
Las viñas se encuentran situadas entre los 200 y los 1.500 metros de altura, desde la costa hasta la cumbre y constituyen una de las zonas vitícolas más altas de España.
La altura y una orografía accidentada dan lugar a un cultivo tradicionalmente artesanal que impide la mecanización, razón por la cual las producciones son limitadas pero de alta calidad. Actualmente se están replantando fincas con modernos sistemas de cultivo.

Tradición y Técnica

Las bodegas están dotadas de los últimos adelantos técnicos que, junto a los sistemas tradicionales de elaboración, proporcionan una gran calidad a las producciones.

Los vinos y las variedades:

Los vinos blancos son elegantes, muy aromáticos, particularmente agradables, jóvenes, frescos y ligeros. Son los preferidos en la temporada estival, elegantes en todo momento. Están elaborados con uvas listán blanco, gual, moscatel, malvasía y otras variedades canarias que le confieren un equilibrio de sensaciones. De su elaboración, resultan vinos de color cristalino, con aroma afrutado, amplio y muy persistente en boca.
Los vinos rosados resultan encantadores. Proceden de una estricta selección de uva listán negro y negramoll, sometidas a un prensado suave y leve maceración. Son de color rosa vivo, muy ligero, frescos al paladar y desprenden una intensa  fragancia.
Los vinos tintos tienen personalidad, poseen color, buqué, riqueza y sabor. Están elaborados con una selección de uvas tintas canarias entre las que predomina la listán negro y la negramoll. La uva despalillada se somete a un proceso de maceración en el que se absorben los pigmentos y los taninos contenidos en la piel de la fruta, lo que da lugar a un vino joven de color cereza con tonalidades violáceas, con un sabor pleno, afrutado y un perfecto equilibrio y finura. En la actualidad, también se elaboran y comercializan vinos de maceración carbónica.

 

Ycoden-Daute-Isora

La Denominación de Origen Ycoden-Daute-Isora toma su nombre de dos menceyatos (reinos en la época prehispánica) Ycoden y Daute, y los dominios de la princesa Isora. Esta situada al noroeste de la Isla de Tenerife y abarca nueve municipios: San Juan de la Rambla, La Guancha, Icod de los Vinos, El Tanque, Los Silos, Garachico, Buenavista del Norte, Santiago del Teide y Guía de Isora.
El sector vitivinícola en esta comarca logró gran protagonismo entre los siglos XVI y XVII ya que Canarias suponía paso obligado entre Europa y América. Desde el  puerto de mayor importancia de la Isla en esos siglos, en Garachico, se realizaban las exportaciones del renombrado "Canary Wine", que tan apreciado era por la nobleza y aristocracia de Europa y América, y que sin duda, propició la prosperidad de la comarca.

Los Viñedos

Los suelos dedicados al cultivo de la viña son de variada composición; predominan los compuestos de cenizas y rocas volcánicas. Las parcelas de viñedo se localizan entre los 50 y 1.400 metros sobre el nivel del mar. La superficie cultivada es de 1.600 hectáreas. Las parcelas, generalmente pequeñas, son escarpadas y casi no permiten la mecanización.
Coexisten diversas formas de conducción de la vid en Ycoden-Daute-Isora, de ellos, el sistema tradicional del emparrado, es el más utilizado. En la actualidad, el sistema en auge es la espaldera, aunque también se encuentran otras formas de conducción como el cordón, la rastra o el vaso. El parral es muy característico de este paisaje y confiere a la comarca una extraordinaria belleza.
Las variedades autorizadas por la denominación de origen, son veinte, de las que las más extendidas son la listán blanco, listán negro y negramoll, con un comportamiento extraordinario dadas las características edafoclimáticas de la comarca, no obstante en la actualidad se trabaja en la recuperación de otras variedades como: marmajuelo, gual, vijariego, tintilla y malvasía.

Tacoronte-Acentejo

La Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo se sitúa al norte de la isla de Tenerife y comprende los municipios de Tegueste, Tacoronte, El Sauzal, La Matanza, La Victoria, Santa Úrsula, La Laguna, El Rosario y Santa Cruz de Tenerife.
Es la primera comarca vitivinícola que contó con Denominación de Origen, por lo que sus vinos han tenido siempre en las Islas un merecido renombre y prestigio. Desde hace unos años se han comenzado a dar a conocer en el exterior, donde han cosechado galardones de reconocimiento nacional e internacional, con lo que han consolidado un prestigio que va en aumento.
Dentro de esta Denominación de Origen, se encuentra la subzona de Anaga, comprendida en los límites del Parque Rural de Anaga. Es un territorio de una belleza extraordinaria, donde se cultivan unas viñas que, en ocasiones, se confunden con el bosque de laurisilva. Tiene la mayor reserva de variedades de vid de toda la Isla y se cultivan las viñas y elaboran los vinos de una forma tradicional.
Al incorporarse recientemente a la Denominación de Origen, comienzan a verse los primeros adelantos en las bodegas. Destacan sus vinos blancos y rosados elaborados en barricas de madera, siendo una de las pocas zonas de la Isla donde se cultivan aún los famoso malvasías.

Viñedos

Las 2.500 hectáreas de cultivo permiten que se realice una intensiva selección de las uvas. Las laderas y valles cubiertos de viñedos se localizan desde cerca del mar hasta los 1.000 metros de altitud. Las frondosas masas forestales de pinares y fayal-brezal, que cubren a la cordillera dorsal, dotan al vino de una juventud, que refleja en su color, aroma, y en definitiva, hace que resulten de una gran personalidad.

Abona

En el Sur de Tenerife se encuentra la Denominación de Origen de Abona, que comprende los municipios de Adeje, Arona, Vilaflor, San Miguel de Abona, Granadilla, Arico y Fasnia.

Los terrenos donde se cultivan las vides son de dos tipos: una zona media dominada por los jables que confieren al vino una personalidad propia y una zona alta donde la tierra negra predomina y da a los vinos una fragancia y aroma inigualables.

La cepa listán blanca, en un 80%, y la cepa listán negra, con el 15%, ocupan la mayor superficie del viñedo cultivado en la comarca; el 5% restante, lo constituyen otras variedades importantes que se están recuperando: negramoll, gual, verdello, malvasía, vijariego, marmajuelo, sabro, etc.

Los habitantes de la zona han luchado contra la orografía y conquistado las laderas para poder hacer posible la agricultura. Han transformado los campos mediante paredes de piedra, paliado la escasez de agua y desarrollado la cultura de jable (método de captación de la humedad del ambiente).

Los Suelos

Los suelos donde la viña vegeta se pueden dividir en dos grupos principalmente: en las medianías dominan terrenos arenosos, calcáreos y cubiertos de jables que confieren a esta zona un característico color blanco cubierto del verde de los viñedos. Los niveles de materia orgánica son normalmente bajos, por lo que los aportes son más frecuentes en una zona donde la ganadería caprina tiene gran importancia y sus quesos son exquisitos.

En las zonas altas, el tipo de tierra que domina es el arcilloso más o menos franco con buenos contenidos en materia orgánica y un buen drenaje debido a la condición volcánica del terreno. Estas tierras de una mayor fertilidad natural no dan grandes rendimientos puesto que la altitud (más de 1.000 metros) condiciona la vegetación y la producción, pero sí una gran calidad de uva. Cuenta con el municipio de Vilaflor, el de mayor altitud de España, y con una importante tradición vitivinícola.

El Vino

El origen del viñedo en Canarias, y en particular en Tenerife, se remonta a la época de la Conquista por la Corona de Castilla. Las variedades de vid traídas por los propios colonizadores eran blancas y aptas para producir vinos de alta graduación, que permitiese su fácil conservación.
Las variedades que producían vinos de inferior calidad pasaron a llamarse vidueños, mientras que la Malvasía, oriunda de Grecia, destaca sobremanera entre todas las variedades nobles. El vino obtenido de esta variedad fue considerado el mejor del mundo y estaba presente en las cortes europeas, así como en las bodegas mejor surtidas del Viejo y Nuevo Continente, llegando a ser las denominaciones de "Sack" o "Canary" exponente de un verdadero origen y tipo de vino de Canarias.
Entre los siglos XVI y XVII, el vino y la vid representa un papel fundamental en la economía y en la sociedad de Tenerife, alcanzando su cénit en la segunda mitad del S.XVI, como consecuencia de la crisis del azúcar.
Entre las muchas referencias que del vino hacen historiadores y escritores de la época, merecen mención especial las de Sir William Shakespeare a través de sus personajes y descripciones literarias, de forma primordial a través de Falstaff, a quien denomina "la barrica de Canarias", y las de Sir Walter Scott en su obra "Ivanhoe". En la obra de Shakespeare, "Enrique IV" (2ª parte, acto II, escena IV) se lee lo siguiente, que dice Mistress Quickly (la Celestina Inglesa) a Doll Tearsheet: "But, i´faith you have drunk too much canaries and that´s a marvellous searching wine, and it perfumes the blood ere one can say: What´s this?"("Por mi fe que habeis bebido demasiado vino canario. Es un vino maravillosamente penetrante y que perfuma la sangre antes de que se pueda decir: ¿qué es esto?").
Otras referencias del mismo autor figuran en "The Merry Wives of Windsor" y en "Twelfth-Night", donde Sir Tobias pregunta a Sir Andres Aguecheek : "O Knigh! Thou lackest a cup of canary?..."
Las Leyes de Navegación inglesas de la segunda mitad del S. XVII, la protección inglesa a los vinos portugueses y la Guerra de Sucesión española a principios del S. XVIII influyeron negativamente en el comercio exterior del vino de Malvasía, produciéndose pérdidas considerables con respecto a la etapa anterior.
La respuesta por parte de los comerciantes de vino canarios a esta crisis fué la exportación de vinos de vidueño y "falsos Madeiras", al amparo de la moda de este vino, introduciéndolo como tal en Inglaterra y en la América inglesa. Por ello entraron en Canarias vides tintas en el S. XVIII, necesarias para la creación de dicho vino.
Ahora, mucho tiempo después de aquélla serie de avatares históricos y comerciales, los vinos de Tenerife vuelven a reclamar su propia personalidad y se erigen en el mejor acompañamiento de la cocina insular. Tenerife cuenta, hoy en día, con excelentes tintos jóvenes y otros vinos, amparados por cinco denominaciones de origen que atienden a sus diferentes zonas de cultivo.

 

Los mejores vinos de Tenerife

 

VIÑA NORTE TINTO 15 MESES EN BARRICA VENDIMIA ESCOGIDA 2000

Intenso color rojo picota y rubí de mucha intensidad y bien cubierto que adorna la vista. Muy complejo y elegante en nariz, con notas varietales de frutillos negros bien maduros, leves pimentonados, tostados, café y notas orgánicas que recuerdan trufa y minerales. En boca es sustancioso, amplio de matices, con taninos nobles de la fruta que se integran en el conjunto. Sabroso, de acidez adecuada y amplia estructura. Conjunto largo y persistente.

LA ISLETA BLANCO DULCE MOSCATEL 2001

Color amarillo pálido y verdoso, limpio y de gran luminosidad. Muy complejo y potente en la nariz con un elegante entramado de notas florales y frutales (flor de azahar y cascara de naranja, jalea, pétalos de rosa, melocotón de viña, aromas de miel y flor de almendro). Entrada golosa en boca, manteniendo todos los aromas florales y frutales de la nariz. Presenta un perfecto equilibrio entre alcohol, acidez y azúcar, con un tacto suave.

HUMBOLDT BLANCO DULCE 1997

Color amarillo dorado intenso. Aromas complejos de muy buena intensidad donde se conjugan la fruta madura y confitada (carne de membrillo y cabello de ángel, melón maduro y compota de manzanas), arropado por los tonos especiados y tostados de una buena madera. En boca meloso, untuoso y mineral. Conjunto sabroso, amplio, largo y expresivo, con un final interminable.

HUMBOLDT TINTO DULCE 2000

Color amoratado y púrpura muy atractivo. En la nariz se aprecia una buena concentración de frutas en aguardiente, notas minerales, atisbos de café y cacao, notas de repostería y una grata licorosidad. Impresionante y original boca, en la que un equilibrio de taninos, frutas (arropes y confituras) y alcohol le confieren personalidad, singularidad y elegancia.

CRÁTER TINTO BARRICA 2001

Color rojo de cereza madura sobre un fondo rubí cubierto. Potente en nariz, intenso y complejo, con notas de madera bien ensambladas, florales, violetas. Muy aromático. En boca seco, equilibrado, untuoso en su paso, sabroso, carnoso, con taninos maduros y nobles. Final amplio, elegante y de gran finura y persistencia.

VIÑA NORTE TINTO 6 MESES EN BARRICA 2000

Color rojo de cereza madura con ribetes gránate. Aspecto límpido, vivo y brillante. Compleja nariz en la que sobresalen matices, especiados, tostados y recuerdos de cacao, todo ello bien engarzado con una nota de fruta negra en compota. Suave y amable en boca, bien equilibrado, con taninos frescos de carácter varietal que le dan estructura en su paso y un final elegante y largo.

VIÑA NORTE ROSADO 2001

Vibrante color frambuesa, atractivo, limpio y brillante. Potente nariz frutal de frutillos rojos silvestres (fresa, frambuesa y grosella), muy aromático. Ligero fondo mineral y especiado que le aporta carácter. En boca seco, equilibrado y potente. Destaca su frutosidad y un final expresivo y persistente.

BRUMAS DE AYOSA BLANCO AFRUTADO 2001

Color amarillo pálido brillante, con reflejos dorados y de limón. Fragantes aromas de buena intensidad, de carácter floral (jazmín, azahar) y frutal (litchis). Una adecuada presencia del azúcar proporciona una boca alegre y aromática con un final armónico, amable y cítrico.

TAJINASTE TINTO TRADICIONAL 2001

Color rojo cereza con brillantes tonos amoratados de juventud, muy limpio. Aromas profundos de buena intensidad, nariz compleja frutosa y varietal con notas de fruta fresca bien madura y un fondo mineral que adorna el conjunto. En boca es seco, fresco y muy aromático, destacando taninos amables y en equilibrio con la acidez. Tinto joven bien armado.

PICO CHO MARCIAL BLANCO SECO 2001

Color amarillo pajizo pálido, limpio y brillante, muy atractivo. Aromas frescos de buen intensidad, de fruta blanca tropical (litchi, piña y guayabo), con notas cítricas. En boca seco, equilibrado, con alegre paso, y un final frutal con cierto amargor bien integrado y agradable, que aumenta su persistencia.

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